

Oscar Wilde es uno de mis escritores favoritos. Tengo que confesar que antes de leer a Oscar Wilde tenía la idea de que era arrogante y estirado. Ahora creo que lo que ocurre es que juega con esa arrogancia. Oscar Wilde es como un personaje de sus obras. De hecho él dijo eso de “la vida imita al arte”. La verdad es que creo que él mismo fue su mejor obra. Y estoy de acuerdo con esto que dice Borges : ” Leyendo y releyendo, a lo largo de los años, a Wilde, noto un hecho que sus panegiristas no parecen haber sospechado siquiera: el hecho comprobable y elemental de que Oscar Wilde casi siempre tenía razón”.
Recomiendo, por ahora, el ensayo político El alma del hombre bajo el socialismo (The soul of man under socialism) y el cuento El insigne cohete, donde su protagonista, el famoso cohete, después de pasarse un rato hablando de lo que opina, le dice a su interlocutor “Pero dejemos de hablar de mi, ¿tú qué opinas de mi?”.
Una última recomendación. Daniel ha anunciado la inminente publicación de un ensayo en defensa de Oscar Wilde. Por lo visto Umberto Eco ha escrito contra Wilde y Daniel nos aportará su punto de vista, que siempre es interesante. No sé cómo lo planteará, porque por otro lado Daniel es un enamorado de Eco. ¡Estamos impacientes por leerlo!.
Por cierto no he acabado con Oscar Wilde. Esto sólo es el comienzo.
El teatro del mundo
He hablado en líneas anteriores de que Oscar Wilde era su mejor obra. Y sobre esta metáfora del teatro y la vida voy a poner tres ejemplos:
William Shakespeare
“La vida es un cuento contado por un loco, lleno de ruido y furia y que no significa nada”
Oscar Wilde
“La vida es un teatro, pero el reparto es deplorable”
Teddy Pendergrass
El título del disco de Teddy Pendergrass
Life is a song worth singing” (La vida es una canción mal cantada)
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